Hemos escuchado por mucho tiempo que lo más importante para un negocio o empresa son sus clientes y que todos los esfuerzos y recursos están dirigidos a lograr la satisfacción de este, pues ellos le dan sentido a lo que hacemos. Aunque esto es correcto, este artículo no pretende centrar su atención en los clientes, sino en aquellos emisarios que detrás de un mostrador, de un teléfono o una computadora, hacen posible que tu negocio sea exitoso, estoy hablando de tu equipo de trabajo.
Hay muchas razones que podrían justificar esta declaración y una de ellas es que, un buen equipo de trabajo con sentido de pertenencia y motivado, se convertirá en el mejor representante de tu marca. Un empleado hablará de tus productos y servicios con tanta pasión que será una verdad absoluta para tus clientes, porque los trabajadores son la cara de la empresa y afectan directamente la experiencia y satisfacción de tus compradores.
Otro factor importante es considerar a tus buenos empleados como imprescindibles, sí, así como lees. Muchas empresas, incluso las grandes, cometen el error de no tomar esto como algo fundamental, dejan ir a sus más capaces trabajadores, y no consideran el impacto que esta acción tendrá para sus negocios. De hecho, estudios han demostrado que es más costoso contratar y capacitar a un colaborador nuevo que retener a uno existente.
Sus empleados tienen un profundo conocimiento de su negocio, ellos garantizan que los productos y servicios tengan un correcto funcionamiento, y ofrecen una experiencia mejorada al cliente. Por estas razones, cuando perdemos a un buen trabajador el impacto negativo es abrumador; tus clientes, tus ventas, tu marca, tu negocio y tu equipo resistirán el efecto.
Es importante tener en cuenta que un buen equipo logrará que tu negocio se diferencie del resto, porque ellos son la carta de presentación de tu compañía. Tus clientes pueden percibir el ambiente y el estado de ánimo que tus empleados emiten, incluso, hasta el café que ofreces puede llevar a una mejor experiencia en tu empresa. Por estas razones, cuida a tus colaboradores, escúchalos con atención, crea ambientes agradables de trabajo, y en la medida de lo posible, incentívalos y promuévelos. Valora a cada persona de tu equipo, ellos están en el mismo barco y son los que reman hacia los objetivos de la empresa. El éxito de los negocios es por la suma de cada uno de ellos.
Esto funciona como un reloj suizo, puedes tener la más alta tecnología y las mejores herramientas e instalaciones, pero si no tienes a las personas indicadas, que compartan tu misma visión y pasión, difícilmente se alcanzarán los objetivos.
El filósofo Elbert Hubbard dijo: “Una máquina puede hacer el trabajo de cincuenta hombres normales, pero ninguna máquina puede hacer el trabajo de un hombre extraordinario”. Yo diría, que el éxito de los negocios y de las empresas radica en el protagonismo de sus colaboradores.
Por ese motivo, si quieres alcanzar el éxito de tu negocio y que tu equipo cuide y esté comprometido con tu visión, debes comprometerte con ellos y conocerlos. ¿Cuándo fue la última vez que hablaste con tus colaboradores sobre su familia?, ¿Cuándo les dedicaste tiempo para tomar un café y disfrutar una buena conversación? Ellos serán siempre un pilar muy importante en tu compañía, porque un buen equipo de trabajo, incluso en tiempos de crisis, será productivo y tu mejor inversión.
Carlos Bermúdez
Gerente Administrativo financiero
BPN Nicaragua